El diálogo entre la Fe y la Razón

 El diálogo entre la Fe y la Razón
(Prof. Miguel González Chávez)

                            Pareciera ser que la fe y la razón son dos elementos que no se pueden cruzar, así como ocurre con el agua y el aceite, como si fueran enemigos naturales, de hecho muchas veces escuchamos decir que el científico no cree en Dios porque no hay una demostración empírica (conocimiento de tipo experimental) que así lo pruebe o que la ciencia debe probar tal o cual cosa para señalar que algo es real y verdadero.  La razón de ser de esta unidad es la de plantear un diálogo o una aproximación al diálogo entre la fe y la razón.

 “La fe y la razón (Fides et Ratio) son como las dos alas que con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad”
(Carta Encíclica “Fides et Ratio” Juan Pablo II)

¿Qué es la fe? ¿Qué es la Teología? ¿Es la teología una ciencia interdisciplinar?  ¿Cómo conocemos lo que conocemos? ¿Nos podemos fiar de los sentidos?  Éstas y otras preguntas serán las que irán guiando un posible diálogo en busca de una cosa, la verdad. Ya lo decía el Papa Juan Pablo II en la enciclica Fides et Ratio, que la fe y la razón son las dos alas que nos llevan a conocer la verdad.

¿Que es la fe?

La Fe es una “virtud Teologal” infusa, es decir, puesta por Dios en nosotros el día de nuestro “Bautismo”, es en este día cuando comienza para el cristiano la “vida sobrenatural” o vida de la gracia, en cambio la vida natural comienza con el nacimiento del ser humano y termina naturalmente con la muerte.

La fe también es “respuesta”, una respuesta libre y autónoma a la “revelación” de Dios.

                                                La virtud ¿Qué es?
¿Eres virtuoso? Si te hicieran esta pregunta, tu modestia te haría contestar: No, no de un modo especial. Y, sin embargo, si estás bautizado y vives en estado de gracia santificante, posees las tres virtudes más altas: las virtudes teologales (divinas) de fe, esperanza y caridad.

En Religión la virtud se define como el “hábito o cualidad permanente del alma que da inclinación, facilidad y prontitud para obrar el bien y evitar el mal”. Por ejemplo, si tienes el hábito de decir siempre la verdad, posees la virtud de la veracidad o sinceridad. Si tienes el hábito de ser rigurosamente honrado con los derechos de los demás, posees la virtud de la justicia.
         Si adquirimos una virtud por nuestro propio esfuerzo, desarrollando conscientemente un hábito bueno, denominamos a esa virtud “natural”. Supón que decidimos desarrollar la virtud de la veracidad. Vigilaremos nuestras palabras, cuidando de no decir nada que altere la verdad. Al principio quizás nos cueste, especialmente cuando decir la verdad nos cause inconvenientes o nos avergüence. Un hábito (sea bueno o malo) se consolida por la repetición de actos. Poco a poco nos resulta más fácil decir la verdad, aunque sus consecuencias nos contraríen. Llega un momento en que decir la verdad es para nosotros como una segunda naturaleza y para mentir tenemos que ir a contrapelo (actuar contra nuestra propia naturaleza). Cuando sea así podremos decir en verdad que hemos adquirido la virtud de la veracidad. Y porque la hemos conseguido con nuestro propio esfuerzo, esa virtud se llama natural. Dios, sin embargo, puede infundir en el alma una virtud directamente, sin esfuerzo por nuestra parte. Por su poder infinito puede conferir a un alma el poder y la inclinación de realizar ciertas acciones que son buenas sobrenaturalmente. Una virtud de este tipo -el hábito infundido en el alma directamente por Dios- se llama sobrenatural. Entre estas virtudes las más importantes son las tres que llamamos teologales: fe, esperanza y caridad. Y se llaman teologales (o divinas) porque atañen a Dios directamente: creemos en Dios (fe), en Dios esperamos (esperanza) y a Él amamos (caridad).   

¿Que es la Teo – logia?

Ciencia de las cosas divinas. En la antigüedad, la teología es primero un himno, en el que Dios es glorificado más que explicado por el espíritu humano. Este sentido permanece muy vivo en los Padres de la Iglesia, incluso en aquellos, como Orígenes, que hacen el mayor uso instrumental de las nociones tomadas de la filosofía griega, o aquellos que, como los grandes teólogos llamados “Capadocios” (San Basilio de Cesarea, San Gregorio Nacianceno y San Gregorio), se sirvieron de ellas ante todo para refutar los errores resultantes de una ilusión racionalista referente a nuestra capacidad de aclarar los misterios divinos. En el Pseudo-Dionisio la teología mística es la única teología plenamente digna este nombre, superando las analogías insuficientes en una experiencia que se proclama a sí misma finalmente inexpresable. (L. Bouyer, Diccionario de Teología, pp. 621-622)

En conclusión, la Teología es el estudio o la ciencia de Dios o de las  Cosas divinas.

                           ¿La teología es una ciencia interdisciplinar?

Ante todo es necesario aclarar el concepto “interdisciplinar”. La interdisciplinaridad tiene que ver con la capacidad de diálogo existente entre una disciplina y otra. La pregunta que acabamos de plantear es si acaso la teología puede establecer un diálogo con otras disciplinas. ¿Puede hacerlo la teología?  y si es así ¿En qué medida?

Ahora bien, intentemos establecer un diálogo con la biología.

Biología y Teología

Cuando nos cuestionamos por el origen de la vida y el problema de la existencia del Ser humano, encontramos dos teorías para responder a esta interrogante. A saber:

Teoría Creacionista ( que plantea la cuestión del origen en Dios)

Teoría Evolucionista (que plantea la cuestión del origen en el big-bang)

                   ¿que dice la fe con respecto a la teoría creacionista?
Lo primero que debemos saber es que ante cualquier pregunta y la elaboración de respuesta la fuente siempre le será la Sagrada Escritura (Biblia) y en el primer libro de la Biblia, es decir, “Génesis” que precisamente significa “origen”. En los dos primeros capítulos nos encontramos con los relatos de la creación que a la vez son relatos míticos.

                                            ¿Qué es un Mito?
Un mito es una realidad expresada en lenguaje figurado e imágenes  para explicar una realidad y siempre tiene que ver con el Origen de algo de tipo natural que busca su explicación en algo de carácter sobrenatural.

¿Qué es lo que encontramos en las Sagradas Escrituras con respecto a la Creación?

1. La teoría creacionista postula el origen en Dios el cual tarda 6 días en llevar a cabo la creación y al séptimo día descansó.

1 Se concluyeron, pues, los cielos y la tierra y todo su aparato, 2 y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera. 3 Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho. 4 Esos fueron los orígenes de los cielos y la tierra, cuando fueron creados. (Gén. 2, 1-4)

2. Además crea al Ser humano de barro y a la mujer de una costilla del hombre.

5 no había aún en la tierra arbusto alguno del campo, y ninguna hierba del campo había germinado todavía, pues Yahveh Dios no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre que labrara el suelo. 6 Pero un manantial brotaba de la tierra, y regaba toda la superficie del suelo. 7 Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.
(Gén. 2, 5-7)

20 El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, mas para el hombre no encontró una ayuda adecuada. 21 Entonces Yahveh Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne. 22 De la costilla que Yahveh Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre. 23 Entonces éste exclamó: «Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada.» 24 Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne. (Gén. 2, 20-24)

Dijimos que el mito  era un lenguaje figurado o simbólico, por lo cual, las imágenes que aparecen en el mito expresan una realidad más profunda aún, quedarnos en una interpretación literal del texto es una manera muy básica de comprender, esto es propio de la interpretación que hacen los hermanos protestantes.
La pregunta que debemos plantearnos cuando nos enfrentamos a un texto de este tipo es “la pregunta por el sentido”, o dicho de otra manera debemos preguntarnos, que quiso decir el autor del texto sagrado, reconociendo que entre nosotros y el texto hay una distancia de miles de años y lo que quiso decir en aquella época puede variar, en el sentido que las palabras tienen un carácter cambiante, por eso es que la norma de un texto es esta; debemos leer un texto con el mismo espíritu con el que fue escrito e integrando los contextos culturales para comprender más y mejor.

   ¿Cuál es el Sentido de que lo que está escrito esté escrito de esa forma?

¿Qué sentido tiene que el hombre haya sido creado de barro? En realidad esto indica por una parte, la FRAGILIDAD del Ser Humano, y lo constata cada vez que experimenta el fracaso, las frustraciones, se sabe muchas veces dependiente de otros. Y por otra parte lo MOLDEABLE, el ser humano está capacitado para aprender, para dominarse a sí mismo y también es capaz de adaptarse a nuevas realidades.

           ¿Qué sentido tiene que Dios haya tomado una costilla del
hombre para crear a la mujer?

El órgano más cercano a la costilla y vital del Ser humano (en este caso, el hombre) es el Corazón, indica que el Hombre debe amar a la mujer que Dios puso a su lado y que la debe proteger (Por eso toma la costilla que está justo abajo del brazo)

y así es como finaliza el mito dando la interpretación …

Y es por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne.

La pregunta clave: ¿Se contradicen las Sagradas Escrituras con la Teoría del big- bang (Gran explosión)?

Lo primero que debemos señalar es que ambas (T. Creacionista y T. Evolucionista) son teorías, que buscan explicar el origen de algo, en este caso del universo. La Iglesia Católica acepta ambas teorías pero sitúa primero la T. Creacionista y la T. evolucionista después, ya que una no contradice la otra.

Frases_Iglesia-03
Monseñor Georges Henri Joseph Édouard Lemaître, (Pronunciación en francés: /ʒɔʁʒə ləmɛtʁ/ ( escuchar); 17 de julio de 1894 – 20 de junio de 1966) fue un sacerdote belga, astrónomo y profesor de física en la sección francesa de la Universidad Católica de Lovaina. Él fue el primer académico conocido en proponer la teoría de la expansión del universo, ampliamente mal atribuida a Edwin Hubble. También fue el primero en derivar lo que se conoce como la ley de Hubble e hizo la primera estimación de lo que ahora se llama la constante de Hubble, la cual publicó en 1927, dos años antes del artículo de Hubble. Lemaître también propuso lo que se conocería como la teoría del Big Bang del origen del universo, a la cual llamó «hipótesis del átomo primogenio» o el «huevo cósmico». Para ver más : http://es.wikipedia.org/wiki/Georges_Lema%C3%AEtre
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